
El 53º Certamen del Queso Cabrales, celebrado este domingo en Arenas de Cabrales, volvió a dejar un recuerdo para la historia. No solo por el precio alcanzado en la subasta de 37.000 euros, un nuevo récord mundial, sino también por una anécdota para el recuerdo.
El protagonista fue el hostelero Iván Suárez, propietario de El Llagar de Colloto. Tras pujar con éxito por la pieza ganadora, subió al escenario para alzarla al cielo, pero el queso se deslizó de la bandeja y terminó en el suelo. Lejos de incomodarse, el empresario asturiano reaccionó con humor, recogió el queso y posó de nuevo ante las cámaras.
La pieza, elaborada por Encarnación Bada en la quesería Ángel Díaz Herrero, se convirtió así en la protagonista indiscutible del certamen. No era la primera vez que este dúo acaparaba titulares: ya en 2023 Suárez había pagado 30.000 euros por un Cabrales de la misma quesería, logrando un récord Guinness. En esta ocasión, la cifra se superó una vez más, consolidando al empresario como el mayor impulsor de estas subastas, en las que ha batido cinco récords desde 2018. Además como en las últimas ediciones, se donará un 15% del importe recaudado a la Asociación Galbán, que lucha contra el cáncer infantil.
La pieza ganadora, de poco más de dos kilos, se elaboró con leche de vaca y maduró desde diciembre en la cueva de Los Mazos, a 1.500 metros de altura, un proceso artesanal que exige mucho esfuerzo”Lleva mucho trabajo, subirlo a esas alturas donde no llegan ni los coches”, explicó Bada.
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